abril 7, 2020

Unión ante la pandemia dice Fundación del Trabajo

La pandemia mundial por el COVID 19 ha dejado en evidencia la fragilidad de los sistemas sanitarios, la debilidad institucional de los Estados y el abandono de las políticas para el desarrollo sostenible.

Panamá no es la excepción. Dado el comportamiento del COVID 19, al final de este primer ciclo de la epidemia, habrá algunos miles de contagiados y probablemente más de un centenar de fallecidos. Los estragos serían mayores sin la implementación de las medidas sanitarias y de aislamiento adoptadas. Pero no hay certidumbre de cuando se superará definitivamente la epidemia. En realidad, no habrá “un día después” de la epidemia. Habrá un período de transición hacia la superación de la crisis sanitaria, que se completará con una futura vacunación de carácter masivo.

Las consecuencias económicas y sociales serán devastadoras; algunas de ellas serán temporales y otras perdurarán, pero aún es prematuro para cuantificarlas con certeza. Es previsible una caída del PIB, la quiebra de muchas empresas, especialmente pequeñas empresas y micronegocios, un aumento significativo del desempleo y la informalidad, una creciente precariedad de las relaciones laborales y un probable deterioro en la distribución del ingreso y del índice de pobreza. La propagación de la crisis sanitaria hacia la economía será muy rápida, pero la recuperación será lenta. Lo importante en esta fase de la crisis es contener la epidemia y asegurar las condiciones de existencia de los más desfavorecidos con políticas y programas masivos de emergencia y con una solidaridad efectiva.

Sin embargo, como en otros tiempos, Panamá superará la crisis. A inicios de los noventa, luego de un quinquenio de crisis económica y política y de una intervención militar que dejó la economía en ruinas, PANAMÁ UNIDA, tuvo la capacidad de sobreponerse a la catástrofe, lo cual fue viable por la gran capacidad de diálogo y consenso de los panameños. Como expresión de ello, en esos años nació la Fundación del Trabajo (FUNTRAB), por decisión voluntaria y responsable de la máxima dirigencia empresarial y sindical del país.

Superar los estragos de la crisis no se dará espontáneamente. Hay que tener la voluntad de hacerlo. Todos los sectores económicos y sociales del país tendrán responsablemente que poner su “granito de arena”. Empresarios y trabajadores debemos hacer el mayor esfuerzo para recuperar los niveles de empleo y las condiciones de trabajo decente e impulsar su sostenibilidad.

Los líderes de las organizaciones empresariales, sindicales, gubernamentales y los actores políticos se deben comprometer en erradicar las prácticas pandémicas del “juega vivo” en todos los sectores: de intentar sacar ventaja política o económica para provecho personal o de grupo; de especular con los precios de los productos básicos; de derrochar los recursos del Estado pagando sobreprecios; de hacer propuestas de reformas regresivas respecto a derechos sociales o haciendo reclamos insostenibles en la coyuntura de crisis. En estos momentos la prioridad es defender la vida y las fuentes de empleo.

Comprometámonos todos juntos para una recuperación rápida y sostenible deponiendo intereses particulares y de grupo, y aportando una cuota de sacrificio conforme a nuestras posibilidades. Ello será fundamental para generar relaciones de confianza entre todos los sectores y pondrá en evidencia nuestra verdadera responsabilidad social y solidaridad. Trabajemos juntos para que las acciones de emergencia económica sean efectivamente temporales y pronto podamos regresar a la normalidad.

Exhortamos al gobierno a incluir a todas las organizaciones de los sectores productivos en el diseño de las políticas y medidas para la recuperación económica y social. Y exhortamos a los líderes empresariales y sindicales a la construcción conjunta de iniciativas y programas para superar la coyuntura de crisis, trazar el camino hacia la recuperación y avanzar hacia políticas de Estado para un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible; el empleo pleno y productivo y trabajo decente para todos (octavo ODS de la ONU).

La crisis sanitaria representa un gran riesgo para la vida humana. Pero también es una oportunidad para corregir rumbos y fortalecer la institucionalidad del desarrollo y del diálogo social como mecanismo de construcción de consensos. Ofrecemos la experiencia de la Fundación del Trabajo para un proceso de diálogo de largo aliento. ES EL MOMENTO PARA CONSTRUIR LA VISION DEL PAIS AL QUE ASPIRAMOS LOS PANAMEÑOS. LA CRISIS SANITARIA PASARÁ. APROVECHEMOS LA OPORTUNIDAD PARA LOGRAR UN PANAMA MAS PRODUCTIVO, EQUITATIVO, SOLIDARIO Y JUSTO.

 

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