septiembre 12, 2020

Excesos en austeridad por pandemia

Por  Victoriano Rodríguez Santos
diostesalvepanama@yahoo.com
Quienes tenemos vivencias de décadas pasadas (70, 80 y siguientes), recordaremos que si con los militares hubo excesos con los vehículos oficiales, jamás fue como en democracia.
Los vehículos asignados al servicio público, en las instituciones, eran utilizados para labores propias del trabajo a realizar. Recuerdo que el entonces Contralor General Damián Castillo Durán, el gran Ñan Castillo, llegaba en su vehículo particular y no nuevo, hasta la Contraloría, ahí permanecía su vehículo hasta su salida, generalmente pasada las 8:00 de la noche. El vehículo del Estado permanecía en la institución en horas no laborables.
Ahora, no solo fue en esas décadas. Podemos mencionar que, por lo menos un ejecutivo del gobierno de Endara Galimany, siempre utilizó el vehículo oficial para misiones oficiales. De ingratos recuerdos para algunos, pero muy agradables para otros, debo referirme al entonces Contralor General Rubén Darío Carles, más conocido como Chinchorro Carles, al igual que Ñan, lo podías encontrar desde las 6:00 de la mañana y pasadas las 8:00 de la noche, en la Contraloría. Valga recordar que entre estos dos grandes personajes de la historia panameña existía una diferencia abismal, uno de corriente izquierdista y el otro de derecha, pero en el actuar fueron firmes, sin dejar de ser humanos.
Chinchorro llegaba y se retiraba en su propio vehículo, que conducía personalmente. Ese automóvil, se podía observar frente a la entrada principal de la Contraloría. Ninguno de los dos usaba escolta ni conductor, salvo para misiones oficiales en el vehículo de la Institución.
Ahora, que desde la época de Endara Galimany se alquilaran vehículos, no exime de los excesos que se han dado en los siguientes gobiernos y menos hoy en austeridad, producto de la pandemia y se pretenda justificar el alquiler, por dos años, por 10.3 millones de balboas, dinero con el cual pueden comprarlos con mantenimiento incluido y al quinto año subastarlos, reciclaje perfecto de existir voluntad política y económica. No existen razones obvias, existen análisis económicos que pueden sustentar la compra por encima del alquiler.
Zapatero a tu zapato, respeto mucho la opinión de otros profesionales, pero el análisis de costos entre adquisición y arrendamientos, en este caso de vehículos, corresponde a economistas o contadores honestos, sin compromisos ni genuflexión política. Dios te salve, Panamá.

Economista, educador y humanista.

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