septiembre 16, 2020

Reubicarán a dos familias que viven en riesgo de deslizamiento en Barú y Colón

El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) le brinda seguimiento a dos familias que viven en extrema pobreza y en peligro por deslizamiento de tierra que amenaza potencialmente a sus casas en las provincias de Chiriquí y Colón, para darle una solución segura y permanente.

En el distrito chiricano de Barú, un equipo técnico y social se trasladó hasta la residencia de Margarita Caballero, de 63 años, quien vive sola en la comunidad de San Vicente, en el corregimiento de Puerto Armuelles, para evaluar las afectaciones provocadas por la crecida de la quebrada conocida como Puente de Agua, a causa de las fuertes lluvias.

La quebrada ha socavado poco a poco las bases de la vivienda que está ubicada cerca del afluente.

Davis Castro, jefe del departamento de Coordinación de Proyectos y Asuntos Comunitarios, aseguró que es urgente la reubicación de esta adulta mayor que sufre de úlceras venosas, debido a que en cualquier momento la quebrada puede ocasionar el colapso de la vivienda, la cual fue construida en la pasada administración.

La estructura también fue evaluada por personal del Sinaproc, que concluyó que la vivienda está en riesgo porque el río prácticamente se ha llevado el patio de la casa, por lo que el Miviot lleva conversaciones con las autoridades del distrito para reubicar a la sexagenaria a un lugar temporal hasta que se busque una solución definitiva.

En el distrito de Colón, la familia de Raquelina Batista, residente por más de 11 años en un lugar vulnerable a deslizamiento de tierra en el corregimiento de Cativá, será reubicada a un sitio seguro y de mayor comodidad.

Esta familia, que habita en una casa improvisada con hojas de zinc y piso de tierra ubicada en una loma que hace dos años resultó afectada por deslizamientos de tierra en la comunidad de El Polvorín, está conformada por dos adultos y sus seis menores.

Por el riesgo latente, el lugar debió ser desalojado, pero como no contaban con ningún otro terreno donde se le pudiera construir una vivienda digna, ni les alcanzaba el subsidio para el alquiler, decidieron retornar al sitio.

Alejandro Vargas, director regional, reafirmó que estas personas estaban en la base de datos para un beneficio habitacional y se les gestiona la ayuda por la vulnerabilidad en que vivían.

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