septiembre 22, 2020

La pandemia marcó una nueva era en la industria cinematográfica

Desde que la pandemia se originó en el mundo, muchas cosas cambiaron para la industria del cine. Durante casi seis meses, varias producciones estuvieron totalmente paralizadas, se retrasaron grabaciones, se suspendieron estrenos y miles de personas vieron cesada su fuente de ingresos.

Para Terri Thrush, productora panameña dedicada desde hace 25 años al séptimo arte, la pandemia ha significado un golpe de timón, no solo bajó el telón en los escenarios sino que la vuelta al trabajo ahora requiere seguir ciertos protocolos.

Thrush que ha participado en decenas de producciones y actualmente está escribiendo algunos guiones para cine y documentales, reconoce que nada volverá a ser igual.

Actualmente los actores, maquillistas, camarógrafos y todos los que trabajan en los sets de grabación de Hollywood, deben someterse a por lo menos tres hisopados a la semana para prevenir los contagios.

La cantidad de personas trabajando en las producciones se redujo casi en un 50% para garantizar la seguridad de los presentes y en cada set se instalan espacios de atención médica. Se está exigiendo a todos los relacionados con los proyectos que tomen cursos de bioseguridad,
son examinados y reciben un certificado que les permite continuar ejerciendo sin problema.

Se estima que las pérdidas en la industria del cine ya alcanzan los $10 mil millones de dólares, cuando en todo 2019 se ganaron $11 mil millones de ventas de taquillas en Estados Unidos y $43 mil millones a nivel global.

La situación no solo afecta a actores, productores y directores, alrededor de lo que conocemos como cine, hay miles de personas que se dedican a elaborar vestuarios, a proveer de insumos y al transporte, entre otros.

Pese a los estragos de la pandemia hay luces de esperanza, las nuevas modalidades que resurgieron causan gran expectativa, como los autocines o los teatros a cielo abierto que ya están causando furor en varias partes del mundo.

Las puertas se están volviendo a abrir. Georgia, en Estados Unidos, y Toronto, en Canadá, han sido pioneros en reiniciar labores bajo estrictas medidas de seguridad, garantizando a los espectadores las mejores experiencias.

También surgieron las funciones en línea, el uso de inteligencia artificial y las aperturas a un 50% de la capacidad de los cines y teatros con butacas a dos metros de distancia. Sin duda, la pandemia marcó una nueva era en la industria cinematográfica, que pese a las
circunstancias, los retos y los nuevos protocolos, ha regresado y en poco tiempo volverá a llenarnos de emociones.

 

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