septiembre 29, 2020

¿Revivir el Código de Hamurabi?

Por Harry Díaz

Este famoso código fue escrito en los últimos años del rey Hamurabi quien reino en Babilonia hasta 1750 A.C. código Civil y Penal mas antiguo encontrado. Lejos de ser perfecto, constituyo, no obstante, en un importante avance para la sociedad. El monarca de forma voluntaria estableció que el y los reyes sucesores debían respetar estas normas de convivencia.

¡Wao! Recordemos que el “Bill of Rights” de Inglaterra de 1215 considerada como la primera constitución de su tipo, fue una imposición de los barones para controlar el poder absoluto del rey (Juan sin tierra en su momento).

El código de Hamurabi trajo: 1. La formalización de la ley del Talión (¿te suena eso de ojo por ojo y diente por diente?) no es otra cosa que un castigo proporcional al daño causado, algo muy pero muy diferente a lo que ocurre hoy en día; 2. Era ciertamente un sistema procesal penal abreviado, al acusado de crímenes graves se le obligaba a cruzar el rio (no sabemos que tipo de rio con o sin corriente o con o sin cocodrilos). Si el acusado cruzaba a salvo entonces su acusador era sometido a la pena de muerte. Lo cual también frenaba las denuncias falsas. Solo imaginemos las veces que hubiera sido condenado a la pena capital personas que se la pasan denunciando en nuestro entorno patrio. Ahora también imagino que muchos maleantes babilónicos se convertirían en excelentes nadadores para lograr impunidad. Siempre aplica para estos elementos la regla de “hecha la ley, hecha la trampa”. El eslogan para este código seria novedosísimo, proporcional y expedito, lo cual debo decir suena hasta mejor que el usado por nuestro sistema penal acusatorio (rápido, moderno y participativo).

Lamentablemente con nuestro SPA, no aplica nada que ver con Hamurabi sino con el código secreto y personal de “AyuPradi” que aplica la ley según conveniencia. En el código de Hamurabi no se les podía ocurrir algo como el turismo judicial o interpretar el tenor literal de la norma en su sentido contrario, buscar culpabilidad y castigo severo en delitos menores y la impunidad rampante para el delincuente craso, grave y hasta confeso. Los babilónicos hace casi 4,000 años no entenderían el nivel de barbarie que hay con el código de “AyuPradi”.

Con la entrada de Ayu Prado en el 2013 se ocasiono una explosión de viajes al exterior así como la participación a todo evento interno del órgano judicial sean necesarios o no, la conocida figuración social que nada beneficia a la administración de justicia. Tampoco se busco la excelencia del juzgador (olvídate de la carrera judicial) nombramientos directos en el pleno, forzándose la aplicación de un SPA sin los adecuados recursos con lo cual este sistema ya colpasó. Esta especie de Regente “AyuPradi” con el apoyo del lado oscuro de la fuerza, manejan el Órgano Judicial como finca personal. Si hoy rigiera el código de Hamurabi habría que proporcionalmente pulverizar a estos señores por el inconmensurable daño que le han causado a la seguridad jurídica de nuestro país.

Definitivamente prefiero en muchos aspectos del código de Hamurabi, y echaría a la basura del código de “AyuPradi” con su autor y secuaces. Gracias a Dios los mas recientes magistrados tienen la convicción y la entereza para enderezar el rumbo judicial. El presidente Cortizo tendrá el próximo año la importante labor de nombrar 2 nuevos magistrados, de los cuales se definirán si estarán apegados a derecho o si por el contrario se convertirán en adeptos que se sumen al código de “AyuPradi”.

Harry Díaz González de Mendoza
C. 8-236-789

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